IL PARTITO SOCIALISTA SPAGNOLO QUANDO MERITAVA RISPETTO

L’autore Gil Robles fu, prima della Guerra civile, il maggiore esponente delle destre che avversavano il Psoe: all’epoca, assieme agli anarchici, la sola sinistra del paese.

Surgiò potente un bloque de izquierdas, en torno a la poderosa fuerza del partido socialista. Fundado por Pablo Iglesias -su verdadero nombre era Pablo de la Iglesia- cuando solo tenìa veinticinco agnos, fue la segunda organizaciòn socialista, después (dopo) de la alemana, que se constituyò en Europa. Tuvo (prese) un caràcter exclusivamente obrerista, de lucha de clases, debido quizàs (dovuto forse) alla incomprensione, in Spagna più accentuata que en otros paìses, de un capitalismo cerrado a toda idea de convivencia. Esto hizo (fece) que surgiera, frente a la obtusa mentalidad de la clase dirigente, una reacciòn lògica del proletariado, dispuesto a emanciparse mediante los ùnicos procedimientos que le parecìan viables (fattibili) y que se manifestarìan en la huelga (sciopero) general del 1917. Tiene también (anche) importancia este primer estallido (conato) revolucionario, porque a él aparecen vinculados (coinvolti) los nombres representativos del socialismo espagnol: Pablo Iglesia,  Besteiro, Prieto, Largo Caballero. A la muerte de Pablo Iglesias, las dos principales figuras del partido, los segnores Besteiro y Largo Caballero, representaban la tendencia moderada. Eran partidarios (fautori) de un procedimiento evolutivo y reformista, para facilitar la salida (uscita) del régimen monàrquico. Frente a ellos, el segnor Prieto enarbolava (innalzava) la bandera de la demagogia revolucionaria.

El hombre de confianza de Pablo Iglesias y su consejero màs (più) directo, fue el catedràtico de universidad don Juliàn Besteiro, quien (il quale) le sucederìa en la presidencia del Partido Socialista Obrero Easpagnol y de la Uniòn General de Trabajadores. Hombre extraordinariamente cordial y afectuoso, manifestò siempre una gran reserva (misura) polìtica, a la vez (al tempo stesso) que un cierto desdén hacia (verso) sus correligionarios, a ninguno (nessuno) de los quales tuteò nunca (dette del tu). Fue opuesto a la participaciòn de sus correligionarios (compagni di partito) en actividades de gobierno. Y es muy posible que influyese esta deliberada actitud de retraimiento (isolamento) dentro del partìdo socialista, en el hecho (fatto)  de que sus hombres no se hallaron (trovarono) debidamente preparados, al advenir la Repùblica, para asumir las funciones del ejercìcio del poder. Parece como si el socialismo espagnol hubiese (avesse) restringido su capacidad de actuaciòn pùblica al limitado àmbito de los municìpios, donde (dove) sus representantes dieron muchas veces buen ejemplo de gestiòn administrativa.

Debìdo, sin duda (dubbio) a esa actitud del segnor Besteiro, su predominio dentro del partido, después (dopo) de proclamada la Repùblica, marcò un constante descenso. Fuertemente minada su autoridad, sobre todo por el segnor Largo Caballero, cuando se le ofreciò el encargo de formar gobierno, al dimitir el segnor Azagna el 8 de junio de 1933, no obtuvo (ottenne) la autorizaciòn del comité ejecutivo para cumplir la misiòn recibida, que se le otorgò (assegnò), en cambio, al segnor Prieto. No faltaron (mancarono) amigos che llegaron (arrivarono) a aconsejarle que se apartase del socialismo. Si no lo hizo (fece) fue por su fidelidad a un riguroso concepto de la disciplina y por respeto, sobre todo, a la memoria de Pablo Iglesias, a quien veneraba sinceramente.

En la misma lìnea reformista figurò, en un principio, el segnor Largo Caballero,  De orìgen modesto, empezò trabajando come obrero estuquista (stuccatore), y con esta profesiòn figurò en las Cortes constituyentes. Su rostro (volto) impasible era reflejo de un caràcter fanàtico y obsesivo, que despreciaba cuanto no contribuyese a la realizaciòn de una idea previamente concebida. Tambien era reflejo de su caràcter la amarga (amara) ironia de que gustaba hacer gala (esibire) en sus discursos. Aunque no fue un gran orador, lograba (riusciva) acerar (ricoprire) la palabra de manera extraordinariamente agresiva.

Obsesionado por el dominio de su clase, la tàctica del segnor Largo Caballero, antes de que derivase hacia (volgesse verso) métodos violentos, consistiò en aduegnarse (impadronirsi) de los resortes (leve) del Estado desde el interior de la propia fortaleza. Durante la dictadura del general Primo de Rivera, llegò (pervenne) a ser consejero de Estado (membro dell’organismo di vertice del regime). Pero, sobre todo, consiguiò extender por toda Espagna una perfecta organizaciòn sindical, que terminarìa por hacerle duegno (farlo padrone), no sòlo de la Uniòn General de Trabajadores, sino tambien del Partido socialista. Incansable (instancabile) en el trabajo y de gran talento natural, logrò (riuscì) asì articular una formidable fuerza polìtica. Al caer la Dictadura, el partido socialista era el ùnico estructurado en el paìs. La organizaciòn sindical de la UGT agrupava a la mayorìa de los trabajadores espagnoles.

Gil Robles

L’ultimo paragrafo dell’importante ministro cattolico, che alla vigilia della Guerra civile guidò la coalizione di tutte le destre, rafforza il  consenso si può dire unanime degli  storici: i quasi sette anni della Dittatura del generale marchese Primo de Rivera (il cui figlio José Antonio, fondatore della Falange, fu fucilato dai repubblicani), lungi dall’attuare politiche conservatrici, valorizzò nell’azione sociale il marxista Largo Caballero. Inoltre Gil Robles conferma al di là di ogni dubbio che la confederazione sindacale UGT e il Partito socialista furono alleati organici del Dittatore riformista, cui gli storici attribuiscono il disegno di fare del PSOE il partito unico di regime. La Depressione del 1929 e l’indebitamento dello Stato per le grandi opere pubbliche e per i costi del primo Welfare spagnolo provocarono nel 1930 le dimissioni del Dittatore. Largo Caballero fu il penultimo capo di governo della Spagna repubblicana, impegnata nella disperata resistenza contro Franco. (A.M.C)

I PASSATI ERRORI DELLA CHIESA SECONDO IL CATTOLICO GIL ROBLES

Un paio d’anni dopo il sorgere della Repubblica spagnola (1931), le elezioni generali abbatterono la coalizione progressista che la governava. Si aprì il ‘bienio negro’ dei partiti variamente conservatori al potere, potere che finì nella primavera 1936 con la vittoria del Fronte popular. Il 18 luglio di quell’anno esplose la Guerra civile. José Marìa Gil Robles, figlio di un giurista e deputato carlista (cattolico tradizionalista) ed egli stesso cattedratico di diritto all’università di Salamanca, pervenne ad essere il maggiore esponente della militanza politica dei cattolici e dei conservatori, nonché il numero Due del governo di centro destra. Divenne così popolare ed esercitò il suo ruolo con tanta energia che gli avversari lo combatterono come ‘l’aspirante Duce’. L’evento che decise i generali a ribellarsi contro la Repubblica fu, il 13 luglio 1936, l’assassinio del leader monarchico José Calvo Sotelo, che era stato il principale dei ministri della Dittatura di Manuel Primo de Rivera. Ma Gil Robles e non Calvo Sotelo sarebbe stato la vittima più logica, tanto importante era l’azione che aveva svolto contro il regime di sinistra e in difesa della religione. Messa così, è giusto leggere le riflessioni sulla Chiesa che il capo dei cattolici e della destra parlamentare mise nell’incipit delle sue Memorie (‘No fue possible la paz’).

“Debo a Dios el inestimable beneficio da haberme hecho (fatto) nacer en una familia profundamente cristiana en el que la sana tradiciòn espagnola revestìa caracteres de verdadero culto. Era mi padre demòcrata en lo mas profundo del alma. Consistì para el la democracia en la legìtima participaciòn del pueblo en los negocios pùblicos y, sobre todo, en el deber de las clases directoras de encaminar sus desvelos (sforzi) al mejoramiento y elevaciòn de los humiildes (umili) , en un cristiano anhelo de compenetraciòn y convivencia. Por eso, admirador y defensor (istancabile) de todas las òrdenes religiosas, dedicò un afecto especialìsimo a los Salesianos, que en aquella época extendìan por Espagna su obra redentora de los pobres. Legado (arrivato) io a esa edad en la que se precisa (impone) la disciplina de un colegio, mi padre llevòme (mi portò) al colegio de los hijos de Dom Bosco, y al poner el pie en el patio de recreo, en el que jugaban tantos nignos desvalidos (poveri), me cogiò (prese) de la mano y pronunciç estas palabras: “Hijo mìo, no olvides (dimenticare) que vienes a esta casa a quitar (togliere) el puesto a un pobre y que tienes la obligaciòn de restituir el dìa de magnana el puesto de que hoy le privas”. Aquel primer contacto con un mundo que no era el mìo marcò en mi ser (essere) una huella (traccia) que difìcilmente se borrarà (cancellerà). La lecciòn de verdadera democracia cristiana que recib^ de mi padre en el umbral (soglia) de un colegio salesiano ha venido siempre a mi mente, en los instantes màs (più) crìticos de mi vida”.

“(…) Tras (dopo) el  perìodo de paz mate4rial que significò la dictadura del general Primo de Rivera. llega (arriva) a los lìmites de su màxima tensiòn ese problema decisivo de las relaciones entre capital y trabajo. La situaciòn del campo (delle campagne) reclamaba soluciones ràpidas y tajantes (incisive)(…)

En la Iglesia espagnola habìa comenzado a brotar (germogliare), con innegable retraso (ritardo), un cierto sentido social, que ni llegò (arrivò) a dar sus frutos. Por otra parte, no habìa conseguido liberarse la Iglesia del sello (sigillo)  que le imprimieran varios siglo de lucha por la unmidad de  la creencia (fede), lo que contribuìa a mantener abierta una profunda sima (spaccatura) entre la jerarquìa y el pueblo. Alejada (allontanata) cada vez màs de las realidades vivas del paìs, la Iglesia se presentava al advenimiento de la Repùblioca, injustamente, como una aliada de las clases burguesas. El esfuerzo denodado (coraggioso) de mucho sacerdotes y religiosos,  que dedicaron su vida entera a los humildes, naufragò en la ola (ondata) de incomprensiones y rencores en cuyo lomo (nella quale) cabalgaban ( irrompevano) las masas que se disponìan al asalto del poder”.